Qué lindo haber recibido comentarios-buena onda!... y si, hay que sincerarse, si nadie pasa ni para decir "hola", la sensación es similar a abrir un kiosco y no vender ni un caramelito... yo escribo acá porque quiero dejar en algún lado todo lo que se me va cayendo de la cabeza a diario, también porque es un lindo modo de conocer gente que anda dando vueltas por el mundo y tiene muchas cosas lindas para compartir... catarsis y sociales digamos, pero sin feedback era como un psicólogo indiferente... por suerte ya revolotearon por acá varias personitas: GRACIAS! A él no le fue bien... era un poco previsible porque a pesar de haber hecho mucha nalga en silla el trabajo no le permite dedicarse (y sobre todo concentrarse) a full, y el examen fue bastante intensivo (rompe ort)... pero hay recuperatorio = hope!. No fue tan grave remarla, un par de palabras, un vinito en la cena y la magia estaba hecha.
Hoy tuve un día bello, con paseo, almuerzo en Cariló al solcito, música, dibujos, Cortázar y paz... se repite la paz, y no precisamente porque sea un común denominador en mi vida, que es bastante despelotadita, sino porque la necesitaba... y me cansé de esperar, y cambié res por verba, y me gané estos suspiros y pausas... este estar bien conmigo.
Con el correr de las escrituras irá saliendo la historieta de mi vida, muy Jekyll & Hyde, caperucita y el lobo en el mismo envase y por 2 mangos.
Hoy solamente quería agradecer... me retiro en esta noche requete fría a mirar la luna... si, literalmente, una torta frita amarilla en el cielo...
Has visto
verdaderamente has visto
la nieve los astros los pasos afelpados de la brisa
Has tocado
de verdad has tocado
el plato el pan la cara de esa mujer que tanto amás
Has vivido
como un golpe en la frente
el instante el jadeo la caída la fuga
Has sabido
con cada poro de la piel sabido
que tus ojos tus manos tu sexo tu blando corazón
había que tirarlos
había que lIorarlos
había que inventarlos otra vez.
Todo vino siempre de la noche, background inescapable,
madre de mis criaturas diurnas. Mi solo psicoanálisis posible
debería cumplirse en la oscuridad, entre las dos y las cuatro
de la madrugada -hora impensable para los especialistas.
Pero yo sí, yo puedo hacerlo a mediodía y exorcizar a pleno
sollos íncubos, de la única manera eficaz: diciéndolos.